lunes, 23 de diciembre de 2019

23. Luces de Navidad.


Como olvidar esta epoca del año. De niño, Delico y su abuelito adornaban el viejo pino frente a su cabaña. Esferas, copos de nieve, luces de colores. Eran buenos tiempos.

En la sala, Midori desenreda con dificultad una serie de luces, a su alrededor hay cajas llenas de objetos de colores, Delico le ayuda a separar las esferas en buen estado de las rotas.

Tras aquel viaje, no podía evitar sentirse triste. Y sí, los chicos lo habían notado, así que propusieron decorar la casa para alegrar un poco el ambiente.

Midori: Esto es demasiado complicado, aaaah — Suspira un poco frustrada— ¿Cómo vas Deli? — Dice volteando a ver a su amigo, con la esperanza de que no esté igual de estresado.

Delico: Hay más esferas rotas — Dice decepcionado.

Midori: Eso significa solo una cosa, ¡Tenemos que ir de compras! — Su rostro se ilumina.

Delico: ¿Segura? Afuera está nevando.

Midori. Por eso tenemos ropa calentita. ¡Vamos! — Se levanta de un brinco, entusiasmada toma a su amigo del brazo.


Antes de salir de casa, tomaron un poco de chocolate caliente que había preparado Darkness. Se dirigieron al centro, aunque la ciudad siempre es un lugar triste y gris, en épocas de invierno siempre se ilumina de colores. Muchas personas salen y entran de las tiendas, los cafés están llenos, las risas de los más pequeños mientras juegan con la nieve es agradable.

Midori: Hay mucha gente, pero por la hora no creo que sea buena idea que uses la mascara, llamaremos mucho la atención.

Delico: No hay que tardarnos mucho, evitemos problemas.

Midori asiente. Su primera visitas fue a una tienda de esferas. Ahí observaron todos los diseños y tamaños existentes.

Saliendo de la tienda, la nieve empezó a caer más fuerte, haciendo que buscaran refugio en una cafetería cercana. Había mucha gente esperando lugar, así que no quedaba de otra que hacer lo mismo. Mientras tanto, escuchaban con gozo la interpretación de una banda que tocaba en el local.


Finalmente la tormenta de nieve terminó. Toda la multitud que se había refugiado en distintos comercios empezaron a salir, haciendo consigo un caos.

Midori: No te separes mucho Deli, todavía tenemos que comprar luces. — Lo toma de la mano, y entre la gente, empiezan a moverse con dificultad.

Diferentes rostros pasaban fugazmente por sus ojos, solo podía sentir como era arrastrado y empujado. Y entre el alboroto, unos ojos le hicieron perderse.

Sin darse cuenta soltó la mano de Midori, y empezó a seguir lo que lo había cautivado. Hasta encontrarse en medio de todo, reacciono, había perdido a su amiga.

Mientras intentaba ubicarse, sintió como alguien chocaba suavemente con él. Al darse la vuelta, aquellos ojos bonitos lo hicieron sonrojarse un poco. Una chica de porte elegante y coqueto pedía disculpas.

???: Disculpa, es imposible moverse entre tantas personas.

Delico contempla el rostro de aquella chica antes de reaccionar.

???:  Pero está bien, así pude dar contigo.

¿Había escuchado bien? Sacudió la cabeza para asegurarse que no estaba en un sueño. Tomo aire y se limito a contestar.

Delico: No te preocupes.

La chica asientes mientras le regala una sonrisa.

???: ¿Estás perdido?

Delico: No, no. Bueno — Mira a su alrededor— Perdí a mi amiga.

???: Oh, ¿necesitas ayuda?

Delico: Creo que sí.— La mira avergonzado — No es necesario que te quedes a ayudarme, pero agradezco la intención.

???: No hay ningún problema, me sentara bien ayudar a un chico tan lindo como tú.

Delico se volvió a ruborizar. La chica lo tomo del brazo, y caminaron juntos hasta encontrar a Midori.
Lo que estaba pasando parecía un sueño. Y aunque pasaron por todos los locales, buscaron en todas las bancas, no lograron hallarla.

Delico: Tal vez regreso a casa.

???: ¿Seguro? Podemos seguir buscando si quieres.

Delico: No quiero disponer más de tu tiempo, además ya esta anocheciendo. Puedo llevarte a casa si gustas.

???: Gracias, que lindo. — La chica sin pensarlo, se abalanzo hacía él, pasando sus brazos por su cuello, acerco sus labios lo más que pudo a su oreja, esto le puso los pelos de punta a Delico. Con dulzura le susurro. — Voltea.

Aquel cálido momento se vio interrumpido por una corriente helada. La chica se esfumo, y en cuestión de segundos las calles llenas de vida, se había limitado a un callejón oscuro.


Mientras tanto, al otro lado del centro, Midori gritaba desesperadamente el nombre de su amigo. —No, no, ¿cómo lo pude perder? — Se lamentaba una y otra vez. — Tengo que ir con Hansel y Darkness.


Delico volteó como la chica se lo había indicado. Al otro extremo del callejón había alguien tapándole el paso. Su rostro estaba cubierto por una mascara, sostenía dos cuchillas pegadas a unas cadenas. Lo único que alumbraba, eran las luces cambiantes de navidad que adornaban las calles.





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Espero les guste.

¿Qué hará Deli ahora? ¿La chica fue en algún momento real?
¿Quién es esa persona? ¿Es buena, es mala?
Eso lo sabremos hasta el próximo capitulo, tal vez hasta el próximo año, depende.

Por ahora solo me queda decirles, que tengan una bonita Navidad.
Gracias por seguir mi historia.

Luna